Mientras Boole sentó las bases de la lógica binaria 'verdad-falso', Kosko introduce al lector a la lógica difusa, que desafía esa dicotomía estricta. La conexión es no-obvia porque, en lugar de extender la lógica booleana, propone un sistema fundamentalmente diferente que resuelve sus limitaciones en la representación del mundo real, extendiendo la naturaleza de la verdad más allá de los valores discretos de Boole.























