Aunque se centra en un periodo histórico muy específico y distante, este libro conecta con la obra de Hallgarten al examinar cómo la propiedad de la tierra y las relaciones de producción (en este caso, la servidumbre) constituyen el fundamento del poder económico y político, una perspectiva que va más allá de los análisis modernos de 'capital' y 'conocimiento' pero que subyace a ellos.








