Mientras Taleb se enfoca en la imprevisibilidad de los eventos y la incapacidad humana para preverlos, Dobelli complementa esta idea al catalogar los sesgos cognitivos que nos hacen creer en un mundo más ordenado y predecible de lo que realmente es, impidiéndonos reconocer los 'cisnes negros' o reaccionar adecuadamente a ellos. Ambos abordan la falibilidad del pensamiento humano, pero desde ópticas que rara vez se agrupan: uno desde la estadística y otro desde la psicología aplicada.






















