Mientras Kurzweil explora la simulación y la computación como vías para comprender (o recrear) la mente, Wigner se adentra en la cuestión fundamental de por qué la mente (humana) es capaz de comprender el universo a través de la abstracción matemática. Ambos exploran los límites y las capacidades de la cognición y la representación de la realidad, pero desde perspectivas opuestas: creación vs. descubrimiento de patrones.























