Aunque es una obra fundacional de la sociología del conocimiento, se aleja de la perspectiva biológica/médica de Fleck que Giedymin analiza. Su enfoque fenomenológico sobre cómo las realidades se construyen y mantienen institucionalmente ofrece una conexión lateral a la idea de colectivos, pero desde una tradición teórica diferente y menos citada en relación directa con Fleck.












