Mientras Marder examina la ética inherente en el mundo vegetal para expandir nuestra moral, Morton critica las construcciones conceptuales que subyacen a nuestra relación con el medio ambiente, cuestionando cómo pensamos la ecología misma más allá de los paradigmas tradicionales. Ambos desafían nuestra antropocéntrica visión del mundo pero desde ángulos que van más allá del simple 'derecho de los no humanos'.








