Mientras que Lacan explora la estructura del lenguaje y su relación con el inconsciente, Jean examina la evolución material y conceptual de la escritura. La conexión no obvia reside en cómo ambos autores, desde perspectivas muy diferentes (psicoanálisis profundo vs. historia cultural de la escritura), abordan la 'máquina' del lenguaje, la primera como una estructura interna y la segunda como una tecnología externa que la hizo posible y la moldea. Ambos demuestran que el lenguaje no es una entidad estática, sino una máquina dinámica.












