Aunque Lógica Viva se centra en la lógica formal y la filosofía del derecho, Berkeley explora en sus Diálogos la esencia del conocimiento y la percepción, utilizando un método argumentativo riguroso (aunque en diálogo) que busca desmantelar nociones metafísicas que considera confusas o infundadas, de forma análoga a cómo Alchourrón busca clarificar y formalizar el pensamiento en el campo del derecho y la lógica. La conexión es no obvia porque Berkeley se considera generalmente un empirista e idealista, mientras que Alchourrón es un lógico, pero ambos comparten una preocupación fundamental por la claridad conceptual y la demolición de constructos teóricos problemáticos.






