Mientras Bettelheim revalora la utilidad psicológica y emocional de creaciones 'fantásticas' como los cuentos de hadas para el desarrollo infantil, Ordine hace lo propio con disciplinas y objetos artísticos 'inútiles' para el mercado, revelando su profunda e indispensable función en el crecimiento humano y social. Ambos abordan la subestimación de elementos aparentemente prescindibles y desvelan su rol fundamental.







