Aunque Eisenstein es famoso por su teoría del montaje cinematográfico, este ensayo profundiza en la construcción visual del espacio desde una perspectiva psicológica y gestáltica, explorando cómo el espectador organiza y da sentido a las imágenes, extendiendo las preocupaciones de Arnheim más allá de la pintura estática hacia un arte secuencial y arquitectónico. Es una conexión menos evidente que un libro directo sobre psicología del arte.























