En lugar de centrarse únicamente en el desarrollo cognitivo infantil, este libro de Vygotsky extiende su teoría de la mediación cultural y los procesos psicológicos superiores al ámbito del arte. La conexión es no obvia porque la psicología del arte, a menudo, se considera un campo separado, pero Vygotsky aplica sus mismos principios fundamentales sobre la influencia social y cultural en la mente, ofreciendo una perspectiva menos explorada de su pensamiento.




















