Mientras Papert se centra en el potencial de los ordenadores para transformar el aprendizaje en niños, Lévy examina el impacto más amplio de las tecnologías digitales en la cognición y la sociedad en general, ofreciendo una perspectiva filosófica sobre cómo estas herramientas remodelan nuestras mentes y formas de conocimiento de maneras no siempre obvias en el debate educativo.




















