Mientras Papert exploró cómo los ordenadores capacitan a los niños para "construir" el conocimiento individual, Rifkin examina cómo la tecnología, especialmente la computación y la conectividad, está facilitando la creación de una sociedad donde la creación de valor es cada vez más colaborativa y los costes de producción se acercan a cero, transformando radicalmente la educación y la economía.





















