Papert menciona directamente y con aprobación la obra de Illich en 'Máquinas infantiles', uniendo filosóficamente ambas obras en la crítica a la estructura formal de la educación. Aunque Papert propone la tecnología como solución, e Illich propone la desinstitucionalización, ambos comparten la premisa de la ineficacia inherente del modelo educativo tradicional.




















