Mientras Illich critica la sobremedicalización y la expropiación de la salud física, Han aborda de forma 'nonobvious' la expropiación de la salud mental. Ambos señalan cómo sistemas aparentemente beneficiosos (la medicina industrial, la sociedad del rendimiento) terminan generando nuevas formas de enfermedad y control sobre el individuo. La conexión no es directa en el tipo de salud, pero sí en la crítica a la patologización sistémica.



















